Guía práctica: cómo aplicar correctores sin morir en el intento

Los correctores son el aliado perfecto a la hora de ocultar manchas, ojeras, bolsas e incluso esos odiosos barritos. El punto está en aplicarlos bien para que no queden parches y la piel luzca lo más natural posible. Como queremos ayudarte a lograr un acabado profesional, diseñamos esta guía sobre cómo aplicar correctores para lograr un acabado natural, sin perder de vista el objetivo principal: corregir.

CORRECTORES Y PRECORRECTORES DE COLORES

Antes de empezar, es importante dividir los correctores en dos categorías. La primera, los correctores en tonalidades naturales: estos son los cotidianos que usamos en el día a día, especialmente para cubrir ojeras y unificar el tono de la piel.

En la segunda categoría están los precorrectores de colores, que nos ayudan a cubrir las manchas más evidentes, barritos, hematomas e incluso ojeras muy pronunciadas.

1- CORRECTORES

Como lo mencionábamos, los correctores clásicos vienen en tonalidades que se asemejan muy bien al color natural de nuestra piel. A la hora de elegir el tuyo, es importante que optes por uno que sea solo un tono más claro que el de tu cutis; si lo usas dos o tres tonos más claros será muy evidente, y si utilizas uno más oscuro, solo resaltará las manchas, que es lo contrario a lo que buscamos.

Con el corrector Instant age rewind eraser podrás encontrar el tono perfecto, además nos gusta muchísimo porque contiene una alta cobertura, pero no deja la piel acartonada.

Para aplicar, toma un poco de producto y llévalo hacia la zona que quieras disimular, realizando leves toquecitos con la ayuda de las yemas de tus dedos o con la esponja. Si son ojeras, aplícalo debajo de todo el ojo, desde el lagrimal, hasta un poco más allá del extremo del ojo. Si son bolsas, aplica el corrector solo en la sombra que se define debajo de esta, ya que si lo aplicas directamente sobre ella solo se acentuará.

Asegúrate de difuminar muy bien, especialmente los bordes, para que se funda con el resto de tu rostro y luego sella con polvos compactos.

2- PRECORRECTORES DE COLORES

Los precorrectores sirven para ocultar barritos, manchas, rojeces, moretones e irregularidades evidentes. Los más usados son las tonalidades verde, naranja, amarillo y lila.

-Verde

Sirve para neutralizar zonas muy rojas como los barritos y los costados de la nariz cuando tenemos gripa.

-Naranja o salmón

Este tono ayuda a neutralizar ojeras muy pronunciadas.

- Lila

Es perfecto para ocultar manchas generadas por el sol o por desequilibrios hormonales.

- Amarillo

Este tono de corrector te ayudará a ocultar cualquier zona violeta, como los moretones o los hematomas, e incluso para las ojeras que se tornan color morado.

Te recomendamos la paleta de correctores Facestudio® master camo™ color correcting kit, que incluye estos cuatro tonos, más dos oscuros para realizar contouring, y es muy práctica y sencilla de usar.

Aplícalos como toda una profesional

Cuando utilices correctores de colores asegúrate de usar una mínima cantidad, ya que su cobertura es muy alta. Aplícalos con la ayuda de una esponjita o con las yemas de tus dedos realizando suaves toquecitos para simular los poros de la piel.

Luego, aplica una base de alta cobertura y de textura ligera para que la piel no quede muy pesada. ¿Nuestra recomendación? Super stay® full coverage foundation, que te brinda un acabado impecable sin efecto de piel acartonado, además dura todo el día.

Aplícala a toquecitos y no arrastrando el producto, ya que si lo haces de esta forma el corrector de color se moverá.

Finalmente, sella con polvos compactos ¡y voilà! 

Ya tienes todo lo necesario para lograr una aplicación perfecta. Sigue estos trucos y luce un acabado natural y ligero.

¡Uh! parece que O Crea una cuenta.